El documento «Aporte de Conexión BioCaribe a la representatividad ecosistémica del Caribe colombiano: nuevas áreas protegidas regionales y Reservas Naturales de la Sociedad Civil» sistematiza los resultados del proyecto en el fortalecimiento del Sistema Regional de Áreas Protegidas (SIRAP Caribe) entre 2016 y 2020, partiendo del diagnóstico de que en la región Caribe existían 59 áreas prioritarias sin figura de conservación que sumaban 2.254.781 hectáreas (54% en Bolívar, 27,5% en Antioquia y Chocó, 14% en Sucre y 4,5% en Córdoba), con ecosistemas críticamente amenazados como el bosque seco tropical del cual solo se conserva el 1,5% de su cobertura original, el bosque andino (27%) y las sabanas del Caribe (30%). Mediante un proceso metodológico que incluyó criterios de viabilidad (inclusión en Planes de Acción Institucionales y corredores de conectividad), gobernanza (organizaciones aliadas y apropiación comunitaria), avances en gestión (estudios técnicos y acercamientos con comunidades) y servicios ecosistémicos (provisión, regulación, refugio de especies, disfrute cultural), el proyecto apoyó la declaratoria de 57.603 hectáreas de nuevas áreas protegidas. Estas incluyen el Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) Serranía de Abibe (41.594 ha) en jurisdicción de CORPOURABÁ (Antioquia), que protege la estrella hidrográfica Alto de Carepa donde nacen los ríos Apartadó, Carepa, Chigorodó y Arcua, y alberga 40 especies de mamíferos (jaguar, mono tití cabeciblanco, oso perezoso), 214 aves, 20 anfibios y 21 reptiles; las Reservas Forestales Protectoras Regionales (RFPR) Perico (88 ha) y La Laguna (219 ha) en jurisdicción de CARDIQUE (Bolívar), que protegen el bosque seco tropical de los Montes de María y especies amenazadas como el carreto, la caoba, el tití cabeciblanco, el oso palmero y la guacharaca; el Distrito de Conservación de Suelos (DCS) Sierra Chiquita y Humedales (763,41 ha) en jurisdicción de CVS (Córdoba), que conserva un relicto de bosque seco en un lomerío sobre la planicie aluvial del río Sinú y humedales vitales para aves migratorias como el barraquete y el pisingo, así como para el chavarrí y la nutria; el DRMI Centro de Investigación Turipaná – AGROSAVIA (1.156 ha, en proceso de declaratoria) que conserva bancos de germoplasma animal (razas criollas romo sinuano, costeño con cuernos, zungo) y vegetal (caña flecha, batata, ñame), 137 especies de aves, 18 migratorias neotropicales, y escarabajos coprófagos; y 14 Reservas Naturales de la Sociedad Civil (RNSC) que suman 368 hectáreas en los municipios de San Juan Nepomuceno y San Jacinto (Bolívar), declaradas con apoyo de Fundaherencia y el Programa Proyecto Tití, que protegen relictos de bosque seco tropical, cuerpos de agua, y especies críticamente amenazadas como el mono tití cabeciblanco (Saguinus oedipus) y el mono araña o marimonda del Magdalena (Ateles hybridus), además de promover sistemas silvopastoriles y huertos de frutales nativos. Estas nuevas áreas protegidas contribuyen a la conectividad del Corredor Jaguar, aumentan la representatividad de ecosistemas estratégicos, y representan un aporte significativo al cumplimiento de las metas del SINAP y del Convenio de Diversidad Biológica.
Aporte de Conexión BioCaribe a la representatividad ecosistémica del Caribe colombiano: Nuevas áreas protegidas regionales y Reservas Naturales de la Sociedad Civil
Nombre del proyecto:
Extensión/Duración:
48 págs.
- Tema(s): Uso sostenible
- Subtema(s): Conectividad ecosistémica
- Ambiente(s): Terrestre
- Tipo de recurso: Marco Normativo y Estrategias de Gestión
- Formato: Documento
- Año de publicación: 2020
- País(es): Colombia
- Idioma(s): Español
- Palabras clave: areas protegidas regionales, bosque seco tropical, Representatividad ecosistémica, Reservas Naturales de la Sociedad Civil, vacíos de conservación
